miércoles, 11 de febrero de 2015

Ciudadanía en imágenes

La ciudadanía es un tema del cual muchos hemos oído y pocos hemos ejercido. Algunos creen que es sólo pertenecer a un país o sentirse identificado con una población, pero va más allá de lo más superficial en una nación. La ciudadanía es el ejercicio y la participación en los asuntos de interés común, la forma de gobierno y la solución de conflictos entre particulares.

He preparado esta entrada con la finalidad de informar brevemente algunos aspectos que se deben considerar en el ejercicio de la ciudadanía, los cuales se complementan bastante bien con unas imágenes. ¡Disfruta!


Las dimensiones


Estatus legal



Se le conoce así a la serie de derechos que se le otorgan a una persona, en materia social, política y civil. Estos derechos deberán estar por encima de los intereses personales, apelando a una libertad personal (la cual jamás deberá convertirse en libertinaje) y conforme a las normas y conductas establecidas en el marco jurídico. De igual forma, es el mismo conjunto de leyes el que garantiza la libertad en todos los ciudadanos.




Se eligió a la Estatua de la Libertad pues explica muy bien esta dimensión: un balance entre lo que se desea hacer y las metas que se buscan conseguir y lo que está permitido por la ley. En la mano derecha sostiene una declaración de independencia, mientras que en la izquierda, la luz que ha de iluminar el camino del actuar diario, teniendo como estandarte el autogobierno.


Fuente: http://downloadwallpaperhd.com/wp-content/uploads/2013/07/Statue-of-Liberty-with-Fireworks-4th-of-July-HD-Wallpapers.jpg 


Agentes políticos

Esta dimensión se refiere a la participación activa de los ciudadanos en la vida política y asuntos de interés común. Si bien es cierto que algunas personas buscan evitar toda responsabilidad social con su comunidad, ya sea por su tiempo o porque simplemente no le nace hacerlo, es muy importante participar en la forma de gobierno, pues es en las oficinas y dependencias gubernamentales donde se inicia la retroalimentación a nuestros representantes.



Representa la vida política y la importancia de ésta en el quehacer diario: inicia con una escalinata (el territorio) que desemboca con los pilares de la política (los ciudadanos). Los anteriores aceptan el límite que se propone en la jurisdicción, la cual también resguarda su integridad física de las adversidades que se puedan presentar (el techo). Por esto, la dimensión del agente político conjuga todos los elementos del Estado para llegar a un resultado: el involucramiento de los ciudadanos en los asuntos públicos.

Fuente: http://imgarcade.com/1/institution-icon/

Membresía

Engloba a la parte de la identidad nacional y cultural de un pueblo. Incluye tres niveles esenciales: la identidad individual (cómo se ve el propio miembro), la identidad colectiva (cómo reconoce a sus similares) y la integración social (cómo interactúa con otros miembros de su comunidad).  Forma parte elemental de una cohesión social, el desarrollo de un sentido de pertenencia y el orgullo nacional, pues son elementos con los cuales se identifica con sus connacionales y que son motivos de celebración. El territorio juega un papel importante en este tema, pues gracias a la delimitación de territorio, se da la diferenciación con otros países.


Una antifaz es la prenda de la dimensión de la membresía, pues la identidad no se quita tan fácil como éste. Al mismo tiempo, las particularidades de cada antifaz, sus decoraciones y motivos específicos demuestran que la cultura sigue viva, latiendo con fuerza. Sin importar que el ciudadano se encuentre en el extranjero, éste siempre está presto para colocarse el antifaz y observar, desde atrás, cómo admiran el orgullo por su país.

Fuente: http://globe-views.com/dreams/masquerade.html


Modelo universalista

Parte de la premisa que los derechos de un ciudadano son iguales a los de cualquier otro. Para evitar ignorar el valor de la identidad (descrita anteriormente), este modelo busca no ignorar a las minorías, sino darles su lugar, escucharlas y reconocerlas. Así, la pluralidad es una característica necesaria para este modelo, siempre cuidando no priorizar los unos sobre los otros.

Unas manos que se alzan para hacerse notar, todas de diferentes tamaños y colores. Algunas son izquierdas y otras diestras, pero siempre una a la vez y todas por igual. En esto consiste el modelo universalista: garantizar a todos los miembros ciudadanos la igualdad de derechos, favoreciendo la pluralidad y haciendo a un lado la prioridad.


Fuente: http://www.crosscollaborate.com/2009/06/deliberative-democracy-change-public-policy/


Modelo diferencialista

Este modelo de ciudadanía invita al diálogo de los miembros, deja a un lado el debate (connotándolo en un sentido de discusión) y lo sustituye por el de deliberación (significando un común acuerdo, un consenso). A pesar de que la línea entre tener una pérdida del sentido de pertenencia y el respeto a las diferencias como eje rector es muy delgada, este modelo compensa lo anterior con su fin último: llegar a un consenso de qué es lo más justo para todos. 



Al encontrar esta imagen en internet, inmediatamente pensé en el modelo diferencialista: unos sentados, otros parados. Todos pensando y reflexionando, ninguno discutiendo. Buscan llegar a algo: el consenso. No es fácil, pero tampoco es imposible. Lo más importante: todos se respetan, nadie es intolerante.


Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Assen_Deliberation-Overleg2_Bert_Kiewiet.jpg


Espero hayas disfrutado tanto este post como yo al escribirlo...



Fuentes de información

Stanford Encyclopedia of Philosophy. (2006). Citizenship. Recuperado de http://plato.stanford.edu/entries/citizenship/

Westheimer, J./ Kahne, J. (2004). What kind of citizen? The politics of educating for democracy. In American Educational Research Journal. Volume 41, N° 4.


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